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Informe de Analytica: El efecto coronavirus limita aún más a la economía argentina

El “Efecto Coronavirus” supone desafíos adicionales para la flamante administración: la caída en el comercio genera menos superávit externo, aumentando la dependencia de un buen acuerdo con los tenedores de deuda.

En tanto, las firmas asociadas al mercado interno enfrentarán el mismo problema que en Europa, la crisis por falta de oferta asociado al cese de operaciones logísticas. Muchos países están aplicando medidas de expansión monetaria y fiscal.

En este informe te contamos por qué nos inclinamos hacia medidas que contengan el mercado laboral y aumenten la protección social, similares a las que están aplicando los Estados Unidos. En el caso de la Argentina, además, los márgenes de maniobra no son los mismos que durante la Gran Recesión de 2008-2009.

• El Coronavirus implica una amenaza imprevista para la estrategia pensada por el gobierno nacional para salir de la crisis.

•Este shock afecta los precios de las materias primas, el comercio mundial, los mercados financierosy la re-negociación de deuda.

• En este informe analizamos los canales de transmisión que impactan sobre nuestro país respecto de la naturaleza de esta crisis: el “efecto Coronavirus”afecta de manera transitoria la cadena de producción de las firmas; aunque en forma muy distinta a un clásico shock de oferta (OPEP 1973) o de riqueza (crisis sub-prime 2008). En esta ocasión, nos enfrentamos a una caída abrupta, muchas veces a cero, de los ingresos corrientes de las compañías que deben seguir afrontando sus costos operativos, especialmente salarios.

• De este diagnóstico surgen las primeras recomendaciones de política en los países centrales. Estados Unidos comenzó con una lectura inadecuada moviendo a través de la FED. Ahora migró a una intervención directa del Tesoro sobre la nómina salarial de las firmas, al igual que Japón. Este es el camino correcto. Europa, en tanto, anunció un paquete de recompra de bonos y mayor flexibilidad regulatoria para las entidades financieras. Otros bancos centrales, acompañaron medidas de carácter monetario (Australia, Canadá, México, Hong Kong, Turquía, Sudáfrica).

 •A su vez, la crisis en China, el epicentro del virus, parece estar controlada. Los casos nuevos han mermado y la vida retoma su cauce normal.
•Se abre entonces un nuevo desafío para la Argentina: conseguir los dólares para que la economía reaccione exclusivamente a través de las exportaciones luce ahora más complicado. Las tasas internacionales seguirán en niveles mínimos y quizás haya que pensar en una salida más amigable con los mercados. Este escenario supone un tipo de cambio algo más bajo, lo que en un contexto de alta inflación incrementa el salario real y por ende estimula el mercado interno.
•En paralelo, la Argentina deberá implementar medidas de estímulo a la oferta para aliviar el peso de las firmas que genere el freno a los ingresos en sus flujos de caja a través de reducciones en las cargas impositivas para evitar profundizar la recesión, ya que las medidas de carácter monetario tienen poco espacio en este contexto de tensión cambiaria.
UN SHOCK TRANSITORIO
•Aunque, excepto en Japón, la curva de nuevos casos es exponencial, la tasa de crecimiento promedia los 1.000 casos cada 10 días por país afectado. Hasta ahora existe un total de 120.000 casos (80.000 en China) con 4.200 muertes (3.200 en China).
•Para poner en perspectiva, la “Gripe A” tuvo su auge en el primer semestre de 2009, cuando se descubrió la vacuna, totalizando 18.000 muertos y caídas del índice S&P de niveles menores a los registrados en esta semana(-20%).
•En perspectiva, la reacción global al “efecto Coronavirus”luce desmedida.La enfermedad está generando una caída abrupta de las ventas de las compañías, mayormente debido a problemas logísticos. Mientras tanto, deben seguir afrontando sus erogaciones corrientes, principalmente los gastos de personal. En paralelo, empieza a verse una clara merma de casos nuevos en China (está décima en la última semana a escala mundial) como así también a reactivarse la actividad económica, a juzgar por los índices de congestión de tráfico que tuvieron un marcado repunte en la semana, lo que sugiere que la gente empieza a salir de sus casas. Todo indica que:
•El shock es de naturaleza transitoria, lo que requiere que las firmas afectadas tomen deuda.
•La interrupción de la cadena de producción implica una caída en la productividad debido a la escasez de insumos o el reemplazo de algunas piezas por sustitutos de menor calidad.
•El impacto sectorial del shock es muy disímil dependiendo del grado de exposición al comercio exterior de cada uno de ellos; siendo las empresas asociadas al transporte internacional de pasajeros, de logística y de bienes las más afectadas.
•Cómo es un evento nuevo, sin precedentes, la incertidumbre juega un rol central, afectando la aversión al riesgo global y generando tasas de interés en mínimos en los países centrales.

Y sobre llovido, mojado: por motivos que no están del todo claros, la OPEP decidió aumentar la oferta de crudo, generando la mayor caída en el precio de los últimos 30 años. Algunas versiones responsabilizan a Arabia Saudita que decide, influenciada por Estados Unidos, bajar el precio y contrarrestar la recesión que induciría el virus en un contexto en el que Donald Trump busca su reelección. Otras a Rusia, que decidió barrer a los productores de petróleo no convencional ubicando el precio debajo del equilibrio de rentabilidad para ese tipo de crudo, más caro que el petróleo convencional. De cualquier forma, la caída del precio del petróleo contagió todavía parcialmente al resto de los commodities, lo que implica una seria amenaza para las economías latinoamericanas con una estructura de exportaciones concentrada en este tipo de productos.

Por: Rodrigo Álvarez – Director
Ricardo Delgado – Director

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