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Editorial: Economista, Martín Tetaz: El rey va desnudo

Por Martín Tetaz

En la semana entrevistamos al Intendente de Castelli en Lanata sin Filtro, por Radio Mitre, a raíz del impuesto extraordinario al campo, que Francisco Echarren disfrazó de “tasa coronavirus”.
Más allá del debate sobre si se trataba de una tasa o un impuesto y si correspondía o no que el municipio lo impusiera, lo más insólito llegó cuando le preguntamos por que recurría a una medida tan extraordinaria siendo que en su partido no circulaba el virus y de hecho no se había registrado ni un solo caso, ni siquiera importado.

La respuesta fue “tenemos que hacer una fuerte inversión para esperar lo que viene…todos los especialistas coinciden en que el virus va a llegar y se va a extender a lo largo y a lo ancho del país…”

Sin embargo, lo concreto es que la famosa curva de casos que necesitan atención en terapia intensiva, que amenazaba con desbordar el sistema de salud está muy por debajo de las 4850 camas de cuidados intensivos disponibles que tiene el sistema asignadas al COVID y está lejos de crecer de manera exponencial.

Martín Tetaz

De hecho, Argentina podría tener la misma cantidad de contagiados que tiene México y todavía le sobraría el 80% de la capacidad del sistema hospitalario, aún cuando los Aztecas tienen el triple de población que nosotros y su presidente fue tan negacionista como Bolsonaro.

Esto no quiere decir que la cuarentena haya sido una mala idea. Al contrario. Si miramos la evolución de los contagios semanales es evidente que estábamos frente a un fenómeno exponencial, puesto que la cantidad de casos nuevos se multiplicaba por cinco cada siete días a mediados de marzo y si no se actuaba pronto el país entero hubiera acabado contagiado en unas pocas semanas.

Pero la curva efectivamente se aplanó en Argentina, o mejor dicho, como ha sostenido el ex Ministro Adolfo Rubinstein; “se aplastó”, lo que tampoco quiere decir que no existan profundas diferencias regionales. La provincia de Buenos Aires tuvo un rebrote; prácticamente duplicó sus casos en la tercera semana de abril y volvió a tener una suba del 50% en la cuarta parte del mes. La ciudad de Buenos Aires también asistió a una escalada en la última semana de abril, aunque no se trató de una suba en la circulación sino de un fenómeno de cluster, dentro de algunos geriátricos.

Pero hay provincias enteras, como Formosa y Catamarca, donde no se registró ningún caso y otras como San Luis, San Juan, Jujuy, Salta y Chubut, donde no hay circulación y se registraron muy pocos casos importados. Más aún; la provincia de Santa Fe, segunda en importancia económica, que tuvo su pico de casos a fines de marzo aniquiló el virus y tuvo un solo caso nuevo en los últimos seis días.

Entonces la pregunta del niño que observa al rey desnudo es simple: ¿Por qué tenemos a toda la gente encerrada, en lugares sin circulación viral, si no hay nada afuera? No está de más que mantengamos cierta distancia social, barbijos preventivos e higiene mas frecuente de nuestras manos, pero no se entiende por qué no podemos volver al esquema de la semana previa a la cuarentena, con suspensión de actividades de alta aglomeración, pero libertad para trabajar y circular, en los mencionados distritos e incluso en localidades del interior de Buenos Aires, como la propia Castelli, que no tienen ningún caso reportado.

En la primera semana de marzo, las autoridades, tanto de Nación, como de CABA, justificaban que continuara funcionando el transporte público y que los chicos siguieran asistiendo a clases, porque no había circulación del virus y todos los casos eran importados. Entiendo las restricciones en el AMBA; pero ¿cuál fue el cambio de criterio que hace que hoy no haya clases en Formosa, Catamarca, San Luis, San Juan, Jujuy, Salta, Santa Fe, o los pueblos del interior de Buenos Aires sin contagios? ¿Alguien lo puede explicar?

La ingenuidad del rey esta derrumbando la economía más allá de lo razonable, como lo demuestra la demanda de energía eléctrica de los grandes usuarios de CAAMESA, que si bien reactivaron parte de la producción, porque en la primera semana de cuarentena caía la demanda de la industria 52% y hoy esa reducción es del 42%, se profundizó el derrumbe en comercios y servicios, donde en la ultima semana de marzo se demandaba 39% menos que antes de la cuarentena y ahora se hundió hasta un 56% menos.

Además, cuanto más larga sea la cuarentena, mas duro será el shock de demanda de segundo orden, puesto que las actividades paradas pagan menos o no generan ingresos directamente. Y también será más profundo el shock de oferta de tercer orden, por las empresas que no pueden resistir tantos días sin trabajar y ya no abrirán sus puertas incluso cuando el Estado se los permita.
Concomitantemente, más brutal será la caída en los ingresos fiscales de los tres niveles de gobierno (que hoy oscila entre 25 y 30% promedio), mayor será la emisión y peores las consecuencias en materia inflacionaria y de devaluación.

¿Qué pasa en nuestro país?

Semana de rumores de todos los colores, que empezó con la versión de que el tesoro le colocaría compulsivamente un bono a los bancos, que fue luego descartada cuando se supo que se trataba de 30.000 millones disponibles del BOTE que había emitido el gobierno anterior para integrar encajes; una cantidad insignificante que solo representa el 2% de los depósitos privados a plazo que tiene el sistema.

Luego fue el turno del Central que desmintió que tuviera en sus planes la compra de bonos del tesoro para hacer operaciones de mercado abierto, aunque desde Economía dejaron trascender que es algo que harán cuando la crisis del COVID haya pasado y se haya resuelto la cuestión de la deuda.

Pero el cierre de la semana sí que fue a toda orquesta con las comunicaciones de la autoridad monetaria que le cerro la puerta de las divisas oficiales por 30 días a los que compren dólares contado con liquidación, para cualquier otro fin que no sea estrictamente comercial y también limitó el acceso al mercado de cambios para las Pymes que recibieron crédito subsidiado, hasta que lo hayan cancelado. El central busca limitar el acceso al dólar, primero para cuidar un poco mas sus reservas, pero en el caso del contado con liquidación, que no le insume divisas, para frenar la caída en la demanda de dinero, que es la que puede acelerar el proceso inflacionario.

La expansión del circulante en poder del público, que creció 119.000 millones en abril (16% en lo que va del 2020), sumada a la caída en la demanda transaccional producto de la recesión (en abril la actividad habría caído entre 20 y 30 puntos) genera un sobrante de pesos que busca refugio acelerando la compra de importaciones (demanda de dólar oficial) y presionando en el dólar paralelo, que no le cuesta reservas al Central pero que hace escalar el precio del CCL, derrumbando el valor del peso y acelerando el deseo del público de deshacerse de la moneda nacional a cualquier precio; condición de base para una aceleración de la inflación.

Dólar y tasas

El billete oficial corrió 41 centavos en la semana, a un ritmo de 37% anual, mientras el BCRA buscó romper la demanda del contado con liquidación limitando el acceso al mercado formal para las empresas que lo operen. El paralelo fue mas veloz, subió $2,60 y aumentó la brecha al record de 71%. El salto no refleja solo el atraso cambiario oficial, puesto que incluso corrigiendo al paralelo por la inflación la brecha real también es la más alta desde que se implementa el control de cambios, demostrando la caída en la demanda de dinero.

La brecha preocupa por múltiples razones. La primera es que desincentiva las ventas externas y acelera las importaciones, aumentando además el premio de las maniobras de subfacturación de exportaciones y sobrefacturación de importaciones.

La segunda razón es que retroalimenta las expectativas de ulteriores subas para todos los que piensan que las trepadas sistemáticas describen un patrón e intentan anticiparlo. Esto es lo que explica las intervenciones oficiales en un mercado que en realidad le hace un favor al gobierno porque opera como dólar financiero desdoblado. De hecho, las medidas del Central de esta semana pueden ser pensadas como una profundización del desdoblamiento, en el que el BCRA procura que toda operación financiera se vaya al CCL y el oficial quede exclusivamente como un dólar comercial.

En el mercado monetario las tasas pasivas empezaron a acusar recibo de las regulaciones que obligan a los bancos a pagar 70% de la tasa de LELIQS a depósitos de hasta 4 millones de pesos. Así y todo, en un mercado dominado por los grandes plazos fijos, el promedio de tasa pagada fue de 20,97% (7 puntos básicos por encima de la semana anterior). La mayor presión pasiva fue inmediatamente trasladada a las tasas activas que se cobras por adelantos a empresas, que siempre es la línea más elástica respecto a la tasa de política y que trepó 227 puntos básicos para negociarse en 20,22%. En contraste, las líneas personales, que siempre operan con rezago, siguieron bajando otros 199 puntos y promediaron 50,50%.

Al final del día, sin embargo, el dinero es fungible y el exceso de liquidez para un tipo de líneas derrumba su precio para el resto del sistema. El colapso de la tasa interbancaria en abril refleja esa abundancia y es la contracara de la suba del dólar paralelo.

Riesgo país

El EMBI+ Argentina elaborado por JP Morgan, que es usado como indicador de riesgo soberano cayó 655 puntos entre el cierre del miércoles 29 y la apertura del jueves 30 por la exclusión del Bonar2021 (AA21) del portafolio de comparación. Como se trata de un bono con una TIR del 212% el sobrecosto de los bonos argentinos cae al sacarlo del promedio (créditos a Mauro Roca, por haberlo explicado primero).

Economía real

Según Nadin Argañaraz del IARAF, la recaudación de los principales impuestos nacionales habría caído 25% en términos reales, mientras que en las provincias la baja sería del 23% por la combinación de la recesión previa y el shock del COVID. Ese numero sería una proxy de lo que está pasando con la actividad privada y como el peso del consumo público en el PBI (11%) amortigua un poco, es posible que la caída en la actividad sea del orden del 22% del producto en el mes de Abril.

¿Qué pasa en el mundo?

Tres millones ochocientos mil norteamericanos más cayeron en el desempleo en la última semana y acumulan una perdida de 30,3 millones de puestos en un mes y medio, lo que representa un 19% de la fuerza laboral.

Pero además el consumo de los hogares tuvo la caída más pronunciada de la historia del indicador, cuadruplicando el impacto de las crisis del 86, 2001 y 2009, con una contracción de 7,5% en una sociedad caracterizada por suavizar los ciclos de consumo.

Este derrumbe generará una nueva ola contractiva de la demanda, que profundizará la recesión en el segundo trimestre.

Encima de todos los datos malos sobre la economía real, Donald Trump amenazó con imponer nuevos aranceles a China, luego de denunciar que tenia evidencia de que el virus había sido creado en un laboratorio de Wuhan.
En ese contexto, el mercado tomó mal la decisión de Jeff Bezos respecto de gastar todos los beneficios operativos del segundo trimestre (4.000 millones de dólares) en protección contra el COVID, incluyendo más de 100 millones de barbijos y 1000 cámaras termales para controlar a todo su personal directo, pero también a los conductores que llevan sus productos. Además, para no perder ni una sola venta en el pico de demanda del e-commerce, contrató 175.000 nuevos trabajadores.

Las acciones de la compañía que habían subido 28% desde principios de año, por el prospecto de aceleración del crecimiento del share del e-commerce en el retail (que hoy asciende al 12% en EE. UU.) cayeron 7,5% con el anuncio de que no habrá ni reparto ni reinversión de utilidades.

Coronando una semana mala y arrastrado por la caída de Amazon, las principales acciones de Wall Street cayeron 4,8% desde el pico del jueves. En Europa, por las declaraciones de Trump y los malos datos del crédito a los consumidores en el reino Unido, que cayó 3.800 millones de libras en marzo (la peor contracción en 28 años), la bolsa de Londres perdió 6,3% desde su pico del miércoles anterior.

La persistencia de los mercados de capitales en niveles que están entre un 20 y un 25% por debajo de los promedios del año pasado tiene un impacto de segundo orden significativo en la demanda agregada, por efecto riqueza negativo, que seguramente se suma a la caída en los ingresos y explica en derrumbe del consumo.

Commodities

Las materias primas energéticas se normalizaron en los niveles que tenían a fines de marzo y permitieron que los alimenticios mas correlacionados, como el maíz, hicieran pie.

La soja, que había coqueteado con el piso de 300 dólares por tonelada hace 10 días, también se estabilizó y finalmente cerro a 310, aunque si se materializan las amenazas de Trump a China, la veremos caer nuevamente.

Flujos de capitales y riesgo país

De la mano del masivo QE de los principales bancos centrales hubo recuperación de los flujos de capitales a los países en desarrollo, por lo que podríamos denominar “efecto rebalse”

Según Robin Brooks del IIF, la compra de bonos por parte de la reserva ascendió a 4,6 puntos del producto, sumando casi 1 billón de dólares (con 12 ceros), mientras que en Reino Unido sumaron otros 3 puntos del producto.

Sin perjuicio de ello, persiste la volatilidad y aunque los capitales dejaron de drenar, después de una salida histórica de 100.000 millones que cuadruplicó el vuelo a calidad de la crisis del 2008-2009, vimos entrada de capitales nuevamente hace dos semanas, salidas hace una semana y nuevamente estabilidad estos últimos días.

El riesgo país de los emergentes también se estabilizó, con una caída del 2,1% en la semana, aunque después del derrumbe del petróleo quedó una cuña diferencial de 106 puntos sobre el premio que pagan los latinos, respecto del resto.

No está aquí computado aun el impacto del cambio en el portafolio de bonos que se usan para Argentina, que produjo una baja artificial de casi 500 puntos.

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